Alessia Drago es una bailarina e instructora peruana que ha logrado destacar en la industria del espectáculo. Gracias a su talento y constancia, ha formado parte de producciones de alto nivel. En 2022, una oportunidad especial marcó un punto de inflexión en su trayectoria: fue seleccionada para bailar junto al artista estadounidense De La Ghetto. Esta experiencia confirmó que su trabajo estaba listo para trascender fronteras. Desde entonces, Alessia ha compartido tarima con reconocidos exponentes de la música como Tito El Bambino, Jowell & Randy, Corina Smith, Fanny Lu, entre otros. Además, ha consolidado una carrera sólida como docente y coreógrafa.

Has colaborado con diversos artistas tanto nacionales como internacionales. ¿Qué experiencia consideras la más significativa en tu carrera y por qué?

La que más me marcó fue bailar para De La Ghetto. Más allá de su reconocimiento como artista, fue muy significativa por cómo viví todo el proceso. Hace tres años se organizó una audición para presentarse con él. Yo fui con la idea de sumar experiencia, sin grandes expectativas. Resultó que fui seleccionada y todo empezó en el primer ensayo. Sentí que estaba invirtiendo mi tiempo en algo que me apasionaba, rodeada de bailarines muy talentosos y compartiendo escenario con un artista cuyas canciones me encantan. Tras casi un mes de preparación, llegó el día del show. Estaba nerviosa, pero era una emoción positiva, como la certeza de que algo increíble iba a suceder. Apenas subí al escenario, lo disfruté muchísimo. A pesar de la concentración que requería, sentí una energía única. Escuchar al público, ver al equipo vibrar con el momento, cruzar miradas con mis compañeros… fue inolvidable. Ese día entendí lo que significa bailar junto a un artista, y supe que quería seguir por ese camino.

La industria del espectáculo exige constante renovación. ¿Cómo haces para mantenerte creativa y seguir creciendo como bailarina y maestra?

Todo está en evolución constante, y es importante tenerlo presente. Siempre busco referentes en la danza que me inspiren, ya sean artistas consagrados o talentos emergentes. Creo firmemente que siempre hay algo nuevo por aprender. Me nutro observando y entrenando con otros maestros, colegas o incluso alumnos con quienes comparto clases privadas. También procuro mantener una conexión interna conmigo misma; eso me ayuda a no perder mi esencia, a mantener la mente abierta y potenciar mi creatividad. Creo que no importa cuánta experiencia tengas, siempre hay alguien o algo que puede enseñarte algo nuevo.

La trayectoria de Alessia Drago demuestra que el crecimiento profesional y personal van de la mano cuando hay entrega y pasión. Ya sea en un escenario masivo o en una sala de clases, su mensaje es claro: disfrutar el proceso, aprender de cada paso y seguir evolucionando son claves fundamentales en el camino artístico.


Texto: María Margarita Espases.