Desde Tinaquillo, estado Cojedes, el artista urbano TriipKid, apodado “La Estrella de Tinaquillo”, presenta su más reciente lanzamiento titulado “Novio Reketonero”, una colaboración con JF Ray, una de las nuevas voces del movimiento urbano de Campo Carabobo. El tema marca un paso importante dentro de su propuesta artística, orientada a rescatar la identidad del reggaetón clásico con una estética sonora adaptada a los nuevos tiempos.
Con este sencillo, TriipKid no pretende mirar al pasado con nostalgia, sino reinterpretar la etapa dorada del género —entre 2007 y 2012— bajo una visión moderna. Luego de explorar propuestas como Sateo Allstar y Fancy, el artista reafirma una línea creativa que combina la crudeza y la melodía del reggaetón original con recursos tecnológicos actuales y una producción alineada al estilo 2026.

“Quiero ser el reggaetonero que soñé cuando era niño. Esta canción representa la consolidación de mi identidad artística. Siento que el género todavía tiene mucho por decir desde su raíz, y que esa evolución que se detuvo en el tiempo ahora la estamos retomando con más fuerza”, expresó TriipKid sobre este nuevo lanzamiento.
Más allá del plano musical, el proyecto también funciona como una declaración de origen. Al identificarse como “La Estrella de Tinaquillo”, el artista busca resignificar la percepción sobre las ciudades pequeñas dentro de la industria. “Tinaquillo no es un lugar olvidado, es una tierra llena de gente trabajadora y con talento. Llevar esta bandera es un compromiso con quienes sueñan desde aquí y creen que también pueden llegar lejos”, señala.
La colaboración con JF Ray representa, además, una alianza estratégica entre Cojedes y Carabobo, dos estados que comienzan a tejer una red de artistas urbanos con proyección nacional. La conexión entre ambos intérpretes en “Novio Reketonero” refleja un movimiento que se construye desde lo local, con un enfoque claro en la cultura de calle y en la expansión de nuevas audiencias.
Con este estreno, TriipKid refuerza su apuesta por un reggaetón con identidad propia, demostrando que la esencia del género puede evolucionar sin perder sus raíces, y posicionando su propuesta como parte del crecimiento del movimiento urbano venezolano.