Donald Trump arremete contra el show de Bad Bunny en el Super Bowl LX y desata polémica global

Date: 2026-02-09
news-banner

El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, encabezado por el puertorriqueño Bad Bunny, no solo marcó un hito histórico por ser uno de los primeros shows mayoritariamente en español en el evento más visto de la NFL, sino que también provocó una fuerte oleada de críticas del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Tras la presentación del artista en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California —que incluyó una mezcla de música, cultura latina y apariciones especiales de figuras como Lady Gaga y Ricky Martin— Trump publicó un mensaje en su plataforma Truth Social cuestionando la calidad y el contenido del espectáculo.

En su publicación, el expresidente calificó el show como “absolutamente terrible” y “uno de los peores de la historia”, argumentando que “no tiene sentido”, es una “afrenta a la grandeza de Estados Unidos” y no representa los estándares de “éxito, creatividad o excelencia” que, según él, deberían caracterizar al evento.

Trump también criticó el hecho de que el espectáculo estuviera interpretado mayoritariamente en español, señalando que “nadie entiende ni una palabra de lo que este tipo está diciendo” y describió algunas de las coreografías como inapropiadas, en particular para los niños que seguían la transmisión desde distintas partes del mundo.

Estas declaraciones se suman a comentarios previos del expresidente sobre la elección de Bad Bunny como cabeza del medio tiempo, que ya había generado debate desde que se anunció la alineación oficial del espectáculo.

La crítica de Trump no ha pasado desapercibida en redes sociales ni en la prensa internacional. Mientras algunos respaldan su postura, otros defienden la presentación de Bad Bunny como una celebración de diversidad cultural y un reflejo del alcance global de la música latina, destacando su relevancia en un evento con millones de espectadores.

FFwsArf.png

La polarización alrededor del espectáculo ha generado una discusión más amplia sobre música, identidad cultural y representatividad en uno de los eventos deportivos más importantes del mundo, subrayando cómo un show artístico puede convertirse en un punto de tensión política y social. 

Leave Your Comments