En medio de la expectativa por el Super Bowl LX, comenzó a circular un dato que está generando conversación dentro y fuera del deporte: PRESUNTAMENTE, una encuesta anónima entre jugadores de la NFL reflejó opiniones divididas sobre la elección de Bad Bunny como artista principal del espectáculo de medio tiempo.
Según reportes basados en esa encuesta, 58.6% de los jugadores consultados estaría a favor de la selección del artista puertorriqueño, mientras que 41.4% habría manifestado estar en desacuerdo. La medición —presentada como un sondeo anónimo— no representa una postura oficial de la liga, pero sí sugiere una brecha de percepción entre quienes celebran la decisión por diversidad y quienes no conectan con la propuesta por preferencias musicales o por lo que consideran “tradición” del evento.
Lo clave es que, más allá del debate, la participación de Bad Bunny en el Halftime Show está confirmada oficialmente. La NFL, Apple Music y Roc Nation anunciaron que el artista será el headliner del Apple Music Super Bowl LX Halftime Show, que se realizará en el Levi’s Stadium (Santa Clara, California) el 8 de febrero de 2026.
En los días previos, Bad Bunny también ha hablado públicamente sobre el enfoque del show, dejando claro que su intención es llevar una celebración con identidad cultural y energía de “fiesta”, sin entrar en spoilers sobre invitados o detalles del montaje.
Este contraste —confirmación oficial por un lado y opiniones internas divididas por el otro— deja un mensaje claro: la música latina ya no está tocando la puerta de los escenarios globales, está ocupándolos, incluso cuando eso implique conversación, debate y resistencia en espacios históricamente dominados por otra tradición cultural.